Es curioso, para algunos la tranquilidad va por trancar las puertas, subir las barreras y cerrar la boca. Se les hace tan dificil como para mi es lograr la tranquilidad de forma contraria, sacando el pestillo del portón, achicando las murallas y comenzar a abrir la boca. Cuando ves que tus amigos están en ese proceso, mientras tu vas por el otro, no queda más que pensar que ninguna de las dos es la alternativa más adecuada. No, mentira, en realidad va porque somos unos extremos que no nos subimos a ningún paracaidas. Nos vamos a la raya roja del cuaderno sin que nadie nos avise que eso no hace muy bien.
En realidad sí nos avisan, nos hacen señas desde lejos y te vas a la montaña más alta a ser vecina del abuelo de heidi ( mi caso) o andas con el corazon en la cartera cuando debe estar metido en una lugar un poco más seguro.
Raro, los seres humanos somos muy extraños.Lo que a uno le hace bien, al otro lo manda al manicomio.
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1 comentario:
Es como un círculo...al final todos llegamos o no al mismo lado...me gusta! me gusta! me gusta! caterine.
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