hace unos días iba en el tren que es como metro y al lado mio iba un señor leyendo un libro y subrayando frases con su portaminas. Mientras trataba de mirar lo que leía y cuidaba mi bolso que se me iba cayendo, vi que el señor no leía un libro cualquiera, sino uno de frases que el autor había recopilado quizas cuando. El asunto es que el señor de barba ( porque tenia barba) subrayaba y subrayaba y a veces encerraba algunas frases en paréntesis cuadrados. Tambien había un tipo de audífonos grandes que llevaba un trípode, al lado una chica con un bolso gigante rojo que tenía carpetas y cosas de esas que llevan los artistas.
A ella se le caían los pantalones y se los subía. Cerca del reloj de flores, ella se acercó a la puerta y el tipo de audifonos también. La señorita anunció la estación, el tipo apretó el botón cuando se puso verde y en vez de salir raudo, le dio la pasada a la chica del bolso rojo y caminaron lentos, mientras el tren seguía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Me encantó. Me sentí ahi un rato.
Mafer... creo que ser fotógrafa y escritora se han fusionado en ti. Que suerte poder escribir como si estuvieras hablandonos a la cara.
Saludos, Andreita
Publicar un comentario